Ni contigo, ni sin ti

A la hora de establecer o de fijar los distintos géneros cinematográficos, creo que podría crearse un apartado específico en cada uno de ellos destinado a las películas en las que aparece una historia de “amour fou” (“amor loco”), es decir, una historia en la que la pareja protagonista parece moverse casi exclusivamente entre la fatalidad afectiva más absoluta y el “ni contigo, ni sin ti” más devastador. En ese apartado específico podrían situarse películas en principio tan dispares en el fondo y en la forma como Lo que el viento se llevó, El cartero siempre llama dos veces, Duelo al sol, Gilda, Vértigo, La mujer de al lado, Herida, M. Butterfly o Instinto básico, entre otras. Todas estas películas, tan distintas entre sí, tienen de una u otra forma, sin embargo, un mismo nexo de unión, el de la intensidad y el carácter extremo con el que los protagonistas parecen vivir su desgarrada y desgarradora pasión, al margen del mundo y de sus reglas, y muy posiblemente también al margen de la cordura y de la lucidez, que en ocasiones -no siempre- es casi tanto como decir al margen del verdadero amor. Uno de los mayores atractivos de películas como las ya citadas, o de otras que se mueven en la misma línea temática del “amour fou”, es que en ellas las historias que se nos cuentan son historias presididas por la igualdad, historias entre iguales, en ocasiones en inteligencia o en la manera de exponer sus sentimientos, aunque la mayor parte de las veces suelan ser iguales solo en locura, o en desesperación, o en un deseo físico casi animal, o en un componente sadomasoquista, o en una dependencia mutua emocional, o en todo ello junto al mismo tiempo. Como todos o casi todos sabemos más o menos bien, este tipo de historias no solo se dan en el cine o en la literatura, sino también en el mundo que llamamos o consideramos como real. Y tanto en un ámbito como en otro son historias que, además, pueden durar varios años o incluso décadas, a pesar de algunos periodos de aparente latencia o apaciguamiento. En el mejor de los casos, las historias de “amour fou” suelen acabar con el agotamiento psicológico de los amantes, mientras que en el peor suelen culminar con la autodestrucción mutua asegurada. Sea como sea, son historias que se han vivido en el pasado y que muy posiblemente se vivirán también en el futuro, historias que pueden desarrollarse en la ciudad más cosmopolita del mundo o en una pequeña y oscura capital de provincias. Son, en definitiva, historias que puede vivir cualquier ser humano, no importan cuáles sean sus ideas, ni sus creencias, ni su edad, ni su raza, ni su sexo, ni su condición. Historias en las que, en cualquier caso, seguramente nunca llega a quedar del todo claro si finalmente hubo o no lo que todos buscamos, el verdadero amor.

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05 2011

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  1. carlos #
    1

    Pep hoy he leído tu artículo en el ultima hora y lo firmo ahora mismo

    mi sueño es este poder leer, ver cine en casa y pasear y olvidarme de

    todo lo demás.Lástima que haya que trabajar en un trabajo que no te

    dice nada y que cada vez veas ese sueño más lejos.

  2. Natura #
    2

    “ni contigo,ni sin ti tienen mis males…”Dins aquest tipus de películes que descrius ,n hi ha una que si podria incloure i que per mi és preciosa “Deseando amar”de Wong Kar-Wai(2000)salutacions