“Zapatero no te vayas, Zapatero quédate”

El título de los ‘duendes’ de hoy no es una petición cariñosa que hace el autor de este centrista blog a nuestro -al menos hasta 2012- querido presidente, sino el estribillo de la conocida canción de despedida -de despedida no deseada- que muy posiblemente casi nadie, por no decir nadie, cantará a José Luis Rodríguez Zapatero dentro de un año, empezando por la mayor parte de los barones de su propio partido y acabando por no pocos cientos de miles de españoles, incluidos muchos de quienes le votaron en 2004 y en 2008. Yo mismo le voté hace siete años, de lo cual no me he arrepentido nunca, pero hace tres decidí cambiar mi voto y dirigirlo hacia el PP y hacia mi admirado Mariano Rajoy, de lo cual tampoco me he arrepentido. De hecho, y visto lo visto luego, me atrevería a decir que es un cambio del que me he acabado alegrando muy sinceramente. Los lectores habituales de esta columna saben que Zapatero ha sido a lo largo de este último año protagonista principal de los ‘duendes’ en diversas ocasiones, por su inveterado optimismo, o por su desmejoría física, o por el bueno de Miguelín, entre otras. Que yo recuerde, y a pesar de una innegable ironía al hacer referencia a él, siempre le traté con respeto, con una cierta simpatía y sin acritud, que es como creo que hay que tratar siempre a nuestros gobernantes democráticos, aunque, como ocurre en este caso concreto, creamos que Zapatero cometió diversos errores importantes en su segunda legislatura, empezando por el de no ser del todo consciente de la grave crisis que hace tres años se nos venía encima. Desde luego, yo no diría que ha sido el mejor presidente que hemos tenido desde 1977, que para mí sería Adolfo Suárez, ni tampoco el segundo, lugar que otorgaría a Leopoldo Calvo Sotelo, aunque a lo mejor sí le daría el tercer puesto. Ese lugar no se lo puedo dar ni a Felipe González ni a José María Aznar, a pesar de los muchos aciertos que como presidentes sin duda tuvieron ambos, y no se lo doy porque cuando pienso en González pienso también en los GAL y en la corrupción, y cuando pienso en Aznar pienso en el modo en que apoyó la invasión y la guerra contra Irak. Desde algunas tribunas y desde determinados programas televisivos y radiofónicos, no hace falta decir nombres, se ha sometido en los dos últimos años a Zapatero y al PSOE a un acoso brutal, que nada tiene que ver con la necesaria e imprescindible crítica democrática, y sí mucho con la mala baba española -históricamente siempre presente entre los simpatizantes y militantes acérrimos de los distintos partidos políticos españoles, sea cual sea su ideología-, la manipulación y la mentira. Personalmente, me gustaría que quien sucediera a Zapatero como líder de su partido fuera, por muchas razones, Carme Chacón, porque si al final va a resultar que va a ser Alfredo Pérez Rubalcaba, les aseguro que, por muchas razones también, soy capaz de plantarme en Ferraz y cantar, y no creo que lo haga yo solo, “Zapatero no te vayas, Zapatero quédate”.

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04 2011

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  1. tano #
    1

    zapatero ,ya estas tardando

  2. carlos #
    2

    y tanto…………

  3. focus #
    3

    Aún a sabiendas de que pueda parecer un Zapaterista empedernido, cosa que no soy, quiero amigo Pep, destacar algunas informaciones objetivas sacadas de la prensa y televisión de varios países europeos donde tienen una opinión de ZP bastante más objetiva y positiva que la de los propios españoles,sobre todo ahora que el PP, viendo que va a ganar las próximas elecciones ya advierte que pueden pasar años para que se note el cambio económico y suba el empleo. ( dicho por Rajoy el viernes en TV). Estoy convencido de que en éste país ponemos a parir y a criticar al político de turno careciendo en demasiadas ocasiones de información concreta y rigurosa sobre todo en lo que se refiere a economía. Por ejemplo todos sabemos que tenemos un paro del 20,70%, pero que pasa con la deuda pública o el deficit público siempre en base al P.I.B,? pués según los datos de PANORAMA (revista político-economica de ITALIA, en diciembre 2010 ) España es el País con la deuda pública sobre el P.I.B más baja de Europa con un 64,4% seguida por alemania con un 75,7%, Gran Bretaña con el 77,8,Francia 83%, Italia con un 118% y así hasta llegar al 140% de Grecia es decir todos los paises gastan más que nosotros con respecto de lo que ingresan en las arcas. En el caso del deficit público siempre sobre el P.I.B, España con un 9,3% está solo por detrás de Alemania con un 3,7%,Italia con un 5% y Francia 7,7% Gran Bretaña por ejemplo un 10,50%, Irlanda un 32%,incluso fuera de la UE, Estados Unidos tiene un 11,3%,o Japón un 9,6. Salta a la vista que si el paro en España fuese realmente de un
    20%,tanto el deficit como la deuda serían muchísimo más altos y por tanto tendríamos todos los boletos para un rescate como ya ha ocurrido con Grecia,Irlanda y ahora Portugal.Por supuesto que el paro es la gran preocupación en éstos momentos, pero no creo que el Gobierno pueda coger una escopeta y obligar a los empresarios a crear empleo en vez de despedir como estamos viendo cada día después de la impopular reforma laboral que se suponía iba a tener los efectos contrarios que estamos viendo, en definitiva lo quiero decir es que deberíamos informarnos mejor para poder tener una opinión más acorde con la realidad.

    un saludo.

  4. postulante a hada #
    4

    Tengo la esperanza de ver algún día un político con la honestidad suficiente para decirme: “…como persona, no puedo asegurar que tal o cual medida vaya a mejorar X, lo que sí puedo asegurar es que como político haré todo lo que esté en nuestra mano para encontrar la mejor de las soluciones para solventarlo”. Quiero un político que dude y que tenga contradicciones y que me lo haga saber. Seamos serios…si nosotros dudamos en cualquier ámbito de nuestra vida ¿cómo no va a dudar un hombre que tiene que tomar una decisión que afecta a millones de personas?. Es ir contra natura. Ante un problema a resolver, en nuestro cerebro se pone en funcionamiento las zonas de córtex prefrontal dorsolateral y el medial. El 1ero, hábil y rápido para comparar y elegir la mejor de las soluciones. El 2ndo. Envía una alerta moral y/o ética. Y ahí comienza un diálogo literal entre estas dos partes de la conciencia. Lo que está bien para una, está mal para la otra, ¡y ambas tienen razón!. La contradicción es saludable porque ayuda a ver el cuadro completo, el alcance de nuestros actos. La 3ra parte del cerebro entra en escena generando preguntas para poner a prueba e intentar falsear uno de los 2 argumentos o encontrar puntos en común.
    Cuando hay conflicto y una de las partes no sabe dialogar, de allí en más todo serán excusas para justificar una postura insostenible, como queda demostrado.
    Pero cuando uno toma una decisión, no es el mundo lo que debe cambiar, sino uno mismo, y, por tanto, las excusas sirven sólo para mantener firme la propia decisión, pero no la hacen realmente más válida que el resto de las opciones.
    El caso es que tomar una decisión final o adoptar una postura implica descartar todas las demás opciones o aceptar vivir con la contradicción, obligarse a dejar de pensar en las alternativas y renunciar a un examen más cuidadoso que podría traer mejores beneficios. Por eso es importante la capacidad que tiene una persona de hacerse preguntas, porque eso será lo que finalmente decida la disputa. De su alcance dependen las buenas decisiones.
    Este tipo de conflictos es la raíz de toda duda legítima, y -como sostuvieron todos los grandes filósofos- “la duda es la escuela de la verdad”
    Sin dudas, no podría haber decisiones, ni buenas, ni malas. Y no habría hombres más sabios que otros, sólo robots de carne, hueso y ropa. La verdadera inteligencia humana – la capacidad de ver más allá de nuestras narices- nace allí, en el centro de esa discordia entre lo lógico y lo ético, lo inmediato y lo posible, lo aceptable y lo positivo, lo conveniente y lo constructivo.
    Así que quiero un gestor político que se cuestione así mismo. No quiero un “papá-estado” porque para eso emigro a Venezuela o a Cuba, por ejemplo.
    Como dijo inmejorablemente el gran filósofo Pedro Abelardo: “la duda conduce al examen, y por el examen se llega a la verdad”. Y ya sabemos quién murió por la verdad…