En recuerdo del gran John Barry

La magia del cine, la magia de las grandes películas, suele ser siempre el resultado de la suma o la combinación de otras magias, la de la interpretación, la de la dirección, la del guión y el argumento, la de la fotografía, la de la luz de un decorado o de un paisaje, y por supuesto también la de la música, que a veces es capaz de llegar a conseguir tener una vida propia e independiente más allá de la gran pantalla, sobre todo en el caso de las composiciones musicales creadas por los grandes maestros. Uno de ellos fue, sin ninguna duda, el gran John Barry, recientemente desaparecido. Parte de su dilatada y prolífica carrera en el cine estuvo ligada, como es bien sabido, a las películas de James Bond. A Barry le debemos, además, el conocidísimo tema principal, que se ha ido manteniendo, con pequeñas variaciones, a lo largo de los años. De ahí que sea muy difícil pensar en el intrépido agente 007 sin hacerlo también en el autor de temas como ‘Goldfinger’ o ‘Diamantes para la eternidad’. Pero Barry es también, y sobre todo, el autor de algunas de las más bellas y románticas bandas sonoras de toda la historia del cine. De todas las que compuso, la que a mí personalmente más me gusta es la que creó para La calle del adiós, que es quizás también la mejor película del casi siempre interesante aunque a veces algo irregular director Peter Hyams. En La calle del adiós, la música de Barry se adapta de manera perfecta a la historia que se nos va a contar, la de un amor imposible en plena Segunda Guerra Mundial. El romanticismo extremo del tema principal de la película es capaz de transmitirnos, con delicadeza y melancolía, diversas sensaciones y sentimientos ya casi desde su inicio, relacionados todos ellos con la fugacidad y la fragilidad de la vida, el poder del amor, la tristeza que provoca la separación y la distancia, la desolación absoluta, el dolor y la muerte que causa cualquier guerra, la valentía y el heroísmo de los seres anónimos frente al miedo y el terror. Admiro muchísimo otras creaciones suyas como Nacida libre, Cowboy de medianoche, Memorias de Àfrica o Bailando con lobos, pero para mí La calle del adiós sintetiza y compendia de algún modo todas las virtudes de John Barry como compositor, las mismas que le han convertido en uno de los autores más queridos y valorados, y no sólo por quienes aman o amamos la música y el cine.

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11

02 2011

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  1. Emejota #
    1

    Me chifla esa película.