Por amor

Las mejores cosas que hacemos en la vida, las que de verdad valen la pena, las hacemos siempre por amor. Las características esenciales del amor no siempre son las mismas, porque no es lo mismo amar a la persona de nuestra vida que a un familiar, o a un amigo, o a alguien desconocido que sufre, o a Dios. Pero para ser verdaderamente amor, este sentimiento debe de incluir siempre, dependiendo de cada caso, al menos alguna o varias de estas condiciones: afecto, ternura, pasión, piedad, dulzura, compasión, empatía, ilusión, esperanza, confianza, sensualidad, tolerancia, vocación, fe, solidaridad, perspicacia, perdón, cariño, comprensión. Así es o debería de ser siempre en la vida real y también en el maravilloso mundo del arte y de la creación. Y aunque seguramente a casi todos nos gustan, qué le vamos a hacer, las canciones, las películas o las poesías tristes o melancólicas, es decir las que hablan sobre todo de desamor, de recuerdos pasados y de nostalgia, hay también momentos o instantes en que seguramente las obras que nos gustan más que nada en este mundo son las que hablan de los amores posibles, de los amores reales, de los amores plenos, de los amores correspondidos. A veces, al sonar los primeros acordes de una canción o al leer los primeros versos de una poesía, nos damos cuenta enseguida de que la persona que la ha compuesto o que la interpreta está enamorada y es dichosa, de que por ese motivo su mundo está lleno de luz y de que su alma se ensancha. Y al escuchar esa misma canción o al recitar esa misma poesía a nosotros nos pasa entonces también un poco igual, porque todos los seres humanos, sin excepción, amamos, o lo hicimos en el pasado o lo haremos en un futuro. Ello no significa que a poco críticos y lúcidos que seamos, no seamos casi todos conscientes de nuestras imperfecciones, de nuestros errores, de nuestras rarezas, de nuestros defectos, de nuestras carencias, de nuestros miedos y temores. Pero creo que a la vez también somos conscientes de que si existe una mínima posibilidad de redención o de salvación en cada uno de nosotros, sólo la puede hacer posible el amor que damos, el que sentimos, el que recibimos, el que vivimos. Sólo el amor que está presente en tantos rincones, en tantas cosas y seres. Sólo el amor incondicional y absoluto. Sólo el amor.

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02 2011

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  1. Tu Admiradora Incondicional #
    1

    Pep, yo pienso igual que tú, al Mundo lo mueve el amor……. es el motor de nuestras vidas y lo único que altera verdaderamente a nuestro corazón. No concibo la vida sin amor los hijos, los padres, los hermarnos, los amigos, a la pareja…..Hay muchos motivos para amar y uno sólo para vivir, AMAR.

  2. Ana #
    2

    Hola Pep! Como estas? Espero que te encuentres mejor y recuperado de la operación. Animo y un fuerte abrazo!

  3. Catalina Coll i Marí #
    3

    Gràcies per deixar-mos gaudir d´aquest escrit .Esper que aquest braç es recuperi prest …..salutacions.

  4. 4

    Absolutamente de acuerdo con vosotros el amor lo mueve todo.

    Saludos,, y salud y amor