Lo que nos queda por vivir

El título de la última novela de la gran escritora Elvira Lindo, Lo que me queda por vivir, es el que ha inspirado el título de estos ‘duendes’. Lindo se inspiró, a su vez, en un precioso bolero de Omara Portuondo de igual nombre. “Lo que me queda por vivir será en sonrisas,/ porque el dolor ya de mi vida lo he borrado./ Lo que me queda por vivir será entre dichas,/ porque el sufrir que me tocaba lo he agotado”. De este modo tan claro y llamativo empieza esta canción llena de amor, de fe y de esperanza. Y también de un profundo sentido existencial. Salvo contadas y trágicas excepciones, los seres humanos nunca sabemos a ciencia cierta cuánto es el tiempo que nos queda por vivir, ni tampoco cómo será ese tiempo, si bueno o malo, si lleno de plenitud o de soledad, si alegre o triste, aunque a veces podamos tener algunas intuiciones y otras veces recurramos a una vidente o a un futurólogo para poder conocer algo de nuestro mañana o de nuestro destino. “Lo que me queda por vivir será en tus brazos,/ bajo la tibia sensación de tu mirada,/ entre palabras que yo sé que ya se han dicho,/ que tú al decirlas me parecen renovadas”. Este bello bolero y la hermosa novela de Elvira Lindo nos vienen a decir también que por muchos que hayan sido o hayan podido ser nuestros fracasos o nuestros errores, o por muchas que puedan ser en ocasiones nuestras dudas e incertezas, si hay amor en nuestras vidas, todo acaba resultando siempre mucho más fácil y mejor, aunque a veces podamos encontrarnos más o menos condicionados por determinadas circunstancias personales ajenas a ese amor. “Cuánto me queda, yo no sé/ ni me interesa descubrirlo./ Si es mucho o poco, no lo sé,/ sólo me importa que ahora hallé/ lo que era todo mi delirio”. Para las personas que aman y son amadas, cada día compartido es siempre el mejor día del mundo, del mismo modo que para alguien que ha estado enfermo o incluso tal vez a punto de perder la vida no puede haber casi nada mejor que ver de nuevo salir el sol a través del horizonte, y respirar profundamente, y contemplar la belleza del mundo, y saberse y sentirse vivo. “Lo que me queda por vivir está en tus manos,/ está en tu ser, está en tu fe, en tu sonrisa./ Lo que me queda por vivir es sólo el tiempo/ que tú le puedas dedicar a nuestra dicha”. Lo que nos queda por vivir deberían de llenarlo siempre el amor y una dulce mirada compartida.

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03

02 2011

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  1. Tu Admiradora incondicional #
    1

    Estoy completamente de acuerdo contigo, no sabemos lo que nos queda por vivir, pero si es con amor y buena compañia, seguro que será mucho mejor.