Ets el meu secret

“Floten les paraules que amaguen els secrets,/ tu i jo podem llegir-los, sabem com s’ha de fer./ Me’ls dius a cau d’orella, que no els escolti el vent./ No passis pena, saps que te’ls guardaré”. Así empieza la preciosa canción de Menaix a Truà Secrets, que nos habla de la vertiente secreta que tiene siempre toda gran historia de amor, incluso la que aparentemente pueda parecernos más conocida, porque las personas o las parejas que se aman, que se aman de verdad, reservan siempre para sí mismas un ámbito propio y exclusivo en el que nunca dejan que entre nadie, bajo ninguna circunstancia. Todos guardamos secretos de amor que nunca contaremos a nadie fuera de ese ámbito y que, por tanto, desaparecerán cuando un día también nosotros finalmente lo hagamos. “Han caigut les fulles, s’acosta l’hivern./ Molt lluny l’un de l’altre es nota molt el fred./ Vull trencar les normes del que s’ha de fer/ i que ningú em digui si això està o no està bé”. Sólo al amor deberíamos de aplicar, en sentido estricto, el calificativo de revolucionario, porque nos hace ser rebeldes contra determinadas normas que consideramos injustas y porque literalmente nos cambia la vida por completo y la hace infinitamente mejor. Otro elemento valioso del amor es que cada revolución que provoca acaba resultando siempre incruenta, a diferencia de todas las demás, ideológicas o políticas, que ha habido a lo largo de la historia. “Tu i jo abraçats, amagats al mirall./ El temps es para i ens és tot igual”. En el amor entre dos personas, dos seres están unidos por las palabras, por las caricias, por la ternura, por los abrazos, por el deseo. O a veces también por la distancia y por el silencio. Y además se encuentran voluntariamente aislados del mundo exterior, en el que solemos encontrar demasiado a menudo incomprensiones de todo tipo, todo lo contrario de lo que ocurre en el amor, que por su misma esencia es, entre otras cosas, también comprensión y empatía. “Els teus ulls amaguen l’espurna dels estels;/ ets una obra mestra, ets el meu secret./ Guarden els teus llavis un munt de secrets:/ Deixa’m descrobir-los, deixa’m ser el primer”. La mirada del ser que amamos nos dice cómo es el alma de la persona que tenemos ante sí y qué siente por nosotros, y sus labios nos transmiten los secretos que su alma ha querido guardar o esconder hasta entonces o los que quiere repetirnos una y otra vez, pero únicamente a nosotros mismos. “Eres mi secreto”, nos dice cada beso o cada posible gesto suyo, mientras cada uno de nosotros siente también, al mismo tiempo, ese profundo y maravilloso sentimiento: “Ets el meu secret”.

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09 2010

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  1. Tu Admiradora #
    1

    Los mejores secretos nos los guarda el corazón, por que no se pueden explicar con palabras, como tú bien dices a través de nuestros ojos la persona que nos mira puede ver nuestra alma y descrubir nuestro secreto mas íntimo, el amor infinito y sin límites que sentimos hacia quien nos está mirando.