¿Se ha vuelto ‘independentista’ el PP?

Desde hace ya algún tiempo, en la política balear parece que no ganamos para sustos o para sobresaltos, dependiendo de cada caso o situación. “Quan no és una cosa, és una altra, i jo ja començ a estar un poc cansada”, que diría mi madre. El último motivo de angustia y de congoja, al menos para determinadas personas, parece haber sido el hecho de que en algunos municipios de Mallorca, el PP ha votado a favor o se ha abstenido en la votación de una propuesta impulsada por la plataforma nacionalista Avançam, en la que se dice que se está a favor de la autodeterminación -en su sentido más amplio- y de la posibilidad de poder contar con una ley que regule los referéndums en Baleares. Personalmente, considero que el PP debería de haber seguido en este caso las directrices fijadas previamente por la dirección nacional y haber votado siempre en contra de esa moción, a no ser que en el texto de dicha propuesta se hubieran introducido algunos cambios significativos y no del tipo “de acuerdo con la legalidad vigente”, pero honestamente considero también que una votación de estas características no tiene, en estos momentos, mayor importancia, y que no cabe tampoco sacar las cosas de quicio ni preocuparse por la posibilidad de un hipotético giro ideológico de carácter extremista entre los populares de la Part Forana. No me imagino, por ejemplo, a ninguno de todos esos concejales “díscolos” participando en la manifestación del 30 de diciembre y gritando “In-inde-independència”, mientras portan banderas estelades y reniegan de España. Afortunadamente. Y no me imagino tampoco a la actual Ejecutiva del partido en Baleares, con José Ramón Bauzá al frente, reclamando la independencia o promoviendo la anexión a unos hipotéticos Països Catalans. Y ni siquiera me imagino una situación así en el PSOE balear ni en parte de UM e incluso del PSM, Los Verdes e Iniciativa de Izquierdas. Afortunadamente. Desde hace ya algunos años, a veces pienso que la principal misión de parte de los actuales dirigentes políticos y de los medios de comunicación parece ser crear problemas donde no los había y no resolver o empeorar los que sí existían ya previamente, cuando no mirar hacia otro lado cuando algunos intereses concretos u ocultos pueden verse perjudicados, mientras la convivencia y el espíritu de tolerancia parecen ir degradándose a marchas forzadas en casi todo el Estado español. Aunque, por supuesto, siempre hay excepciones, claro. El brillante polemista y miembro del PP catalán, Aleix Vidal-Quadras, hacía ayer referencia, en su blog en La Gaceta, a la citada propuesta de Avançam en un artículo en el que combinaba, una vez más, ironía e inteligencia, por desgracia muy poco habituales en el columnismo de hoy. De dicho artículo, yo matizaría que, en mi opinión, el “fichaje” de Maria de la Pau Janer no le costó las elecciones a su formación en Baleares, como él afirma, primero, porque el Partit Popular obtuvo en las Islas de media casi un 47 por cien de los votos en las autonómicas y municipales de 2007, y segundo, porque es razonable pensar que parte del electorado del PP estuvo en desacuerdo no sólo con el mencionado “fichaje”, sino también con algunos aspectos concretos de la gestión del gobierno de Jaume Matas. Además, visto lo visto después, con la aparición de diversos casos de presunta corrupción, es razonable pensar que, vote uno a quien vote y tenga uno la ideología que tenga, fue bueno que el PP pasase hace tres años a la oposición, aunque seguramente habría sido quizás igualmente bueno que lo hiciera también al mismo tiempo UM, y no dos años y medio después. Por otra parte, a diferencia de lo que afirma Vidal-Quadras en su escrito, no considero que lo que el PP pueda haber hecho en algunos municipios con su apoyo a la citada propuesta de Avançam haya sido “pisotear aquellos principios y valores que su base social más fiel y motivada considera sagrados”. Coincido plenamente con él, sin embargo, en que siempre que sea posible es mejor intentar evitar ciertas veleidades más o menos románticas, aunque si el PP finalmente no vuelve a gobernar en 2011, creo que no será por su apoyo puntual y matizado a esas mociones, sino por razones mucho más profundas, como los casos de presunta corrupción en que se ha visto envuelto -y no sólo en la pasada legislatura-, la situación de crisis y de división aún no resuelta en Palma o las tensiones internas existentes entre las diferentes familias del partido en el Archipiélago, que creo que se remontan poco más o menos a los años ochenta (del pasado siglo) y que aún no han sido del todo superadas. “Quan no és una cosa, és una altra”, sí, y la verdad es que muchas personas que han votado o suelen votar casi siempre al PP creo que empiezan a estar ya un poco cansadas.

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07 2010

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