Fèlix Pons

El 29 de diciembre de 2006, Fèlix Pons leyó en el salón de plenos del Ajuntament de Palma el pregón de la Festa de l’Estendard, con un texto admirable y precioso que llevaba por título Compartir els somnis. Todavía lo conservo. “De petit, jo no somiava fer el pregó de la Festa de l’Estendard. Ni sabia si se’n feia. De petit, jo somiava ser tamborer de la Sala o macer”, recordaba Fèlix Pons, al mismo tiempo que expresaba también su gran amor por Palma: “He vengut a dir dues paraules de la ciutat que estim apassionadament. A dir dues paraules d’amor per ajudar-la a afrontar els complicats temps que s’acosten”. En su pregón, el gran político socialista mallorquín hacía un doble llamamiento. “D’una banda, vull convidar a fer de Palma una ciutat oberta, integradora, acollidora”, afirmaba, y más adelante añadía: “D’altra banda, vull convidar a mantenir i a reforçar les parets mestres del nostre edifici, de ca nostra”.  De ahí que su conclusión acabase siendo para todos nosotros, tanto para quienes hemos nacido aquí como para quienes han venido desde el otro lado del mar, un ejemplo absoluto de reflexión, de sentimiento, de tolerancia y de respeto, además de ser también una pieza bellísima desde un punto de vista estrictamente poético o literario: “Avui -ai!- ja no somii ser tamborer o macer. Avui somii poder veure el dia que una adolescent subsahariana cantarà la Sibil·la o que un xinès serà tamborer de la Sala. Perquè per arribar a això ells ho hauran d’haver somiat abans. Aquesta seria la gran festa d’avui: que ara mateix, mentre jo vos estic parlant, els infants d’arreu del món que han vengut a viure amb nosaltres, ja somiïn fer ells també, amb nosaltres, com la cosa més natural del món, la Palma de demà, a partir de la Palma d’ahir i de la d’ara mateix. Si la Festa de l’Estendard és la festa de tots, la Palma de demà serà també la Palma de tots”. Con la ayuda y la voluntad de todos, de quienes hemos nacido aquí y de quienes han venido desde el otro lado del mar, estoy seguro de que ese sueño de Fèlix Pons llegará a ser algún día una realidad plena. Él mismo contribuyó a lo largo de toda su vida a intentar hacer no sólo una Palma de todos, sino también una Comunidad o una España de todos desde sus distintas responsabilidades políticas, desde sus grandes conocimientos en Derecho, desde su propio ejemplo personal, que en esta España tan convulsa que vivimos ahora a veces debería de seguir siendo un referente de lo que tendría que ser siempre la política, es decir, vocación de servicio a los demás y respeto máximo para quien piensa de un modo diferente, porque cuando se cree de verdad en la democracia y en la libertad, ninguna diferencia acaba resultando nunca del todo insalvable o definitiva. Hoy, al releer ese hermosísimo pregón de Fèlix Pons, no he podido evitar emocionarme profundamente, porque su inesperada muerte nos deja a todos, como ciudadanos, un poco más huérfanos, un poco más solos, y también porque él no podrá ver ya cómo se cumple ese hermoso sueño suyo de integración y de convivencia. O quizás sí, sólo que tal vez desde otro lugar, desde otro sueño, desde otro mar.

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03

07 2010

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  1. MARGARITA #
    1

    BUSCO EL TEXTO DE FELIX PONS COMPLETO, ME LO PUEDES ENVIAR??, SALUDOS, MP