Cosas que hacer antes de una final

Hay aficionados al fútbol de otros países que saben muy bien qué hacer en las horas previas a que su selección dispute una final de un Mundial. Estoy pensando ahora, por ejemplo, en aficionados de Argentina, de Alemania, de Italia, de Francia o de Brasil. Pero como nosotros, en nuestra querida España, no teníamos hasta ahora esa maravillosa costumbre o hábito, un día como el de hoy ha sido absolutamente novedoso en ese sentido, por lo que en cierto modo creo que se nos ha ido haciendo algo tenso y largo, como suponemos que les habrá ocurrido también a nuestros propios y geniales jugadores. Personalmente, apenas despuntado ya este soleado y caluroso domingo de julio, tan especial, enseguida pensé que lo más importante era tomar precauciones, para intentar evitar que quizás un pequeño accidente casero o un hecho inesperado pudieran provocar que nos quedásemos sin poder ver el partido. Además, preparé ya en ese mismo momento un posible plan B, por si mi televisor decidiese fallar en el instante más inoportuno o no resultase ser tan bueno como me había asegurado el solícito dependiente de la tienda de electrodomésticos que me lo vendió. En estos momentos, hay ya varios familiares o amigos a los que podría recurrir en caso de ser necesario. El resto, era ya muy fácil, y ha consistido, básicamente, en evitar comer cosas que estuvieran en mal estado o que pudieran provocar algún pequeño problema digestivo posterior, y en llevar a cabo los rituales que todos hemos seguido -cada uno el suyo- antes de que España empezase a jugar cada partido de este Mundial, con excepción de los rituales que seguimos el día en que jugamos contra Suiza. Ya por la tarde, conforme se iba acercando la hora del partido, he hecho un poco de siesta y luego un poco de calentamiento, como seguro que habrán hecho también nuestros propios jugadores antes del encuentro, calentamiento que en mi caso ha consistido en andar un poco arriba y abajo del pasillo, y en hacer únicamente un par de estiramientos y de flexiones, pero no por nada, sino porque ya no he podido hacer más. He comido también poco, para evitar que los nervios me pudieran provocar una mala digestión. Y aquí estamos, en perfecto estado, ya sólo pendientes de que empiece el partido y de poder ganar el Mundial. Los españoles hasta ahora no sabíamos qué cosas hacer antes de la celebración de un evento futbolístico de este nivel. Quizás, quién sabe, a partir de ahora, tendremos que pensar en contar con un protocolo para saber qué cosas hacer, cada cuatro, ocho o doce años, antes de jugar una final.

Acerca del autor

admin

Otras entradas por

Sitio web del autor

11

07 2010

La publicación de comentarios está cerrada.