Archivo de julio, 2010

Mi amigo Paco Donate

Por esas razones a veces un poco misteriosas de la vida, no suele ser habitual que un filósofo o un estudiante de filosofía se dediquen a la política o al periodismo, condición o circunstancia que sí se da en el actual regidor de Infraestructures del Ajuntament de Palma, el socialista Paco Donate, y en mí mismo, que durante algo más de ocho años cubrí la información municipal del consistorio palmesano en este periódico. Al principio del actual mandato, nuestro común y buen amigo Joan Lluís Llinàs -por supuesto también filósofo él mismo- nos reunió en una comida, y creo que fue en ese momento cuando nació una sincera amistad mutua que se ha mantenido inalterable hasta hoy. Yo le confesé a Paco que era cirerista, pero al mismo tiempo le dije también que mientras escribiera en la sección de ‘Ciutat’ intentaría ser siempre justo y ecuánime con el nuevo equipo de gobierno, y también con la oposición, claro, algo que me temo que muy posiblemente no siempre conseguí. Él sonrió, y me dijo: “Lo sé, Pep Maria, sé que lo que dices es verdad, pero si nos equivocamos, puedes darnos un palo“. Y entonces ambos sonreímos. Nunca fue necesario dar ese palo al equipo que lidera Aina Calvo, porque si bien, como en cualquier equipo de gobierno de cualquier otra institución, ha habido y hay actuaciones que me han parecido incorrectas, desacertadas o mejorables, también es a la vez cierto que ha habido bastantes iniciativas y actuaciones, yo diría que la mayoría hasta ahora, oportunas, necesarias y bien realizadas, por ejemplo -y desde luego sin desmerecer a ningún edil- por parte de Cristina Ferrer, Joaquín Rodríguez, Begoña Sánchez, Andreu Alcover, Yolanda Garví y, por supuesto, el bueno de Paco, al que yo me imagino siempre con el mono de trabajo y un casco, encima de un andamio, al lado de un árbol, en medio de una zanja o debajo de una cañería, a pesar de los molestos achaques de salud que lleva sufriendo desde hace ya algún tiempo… y de los que él nunca se ha quejado. Lo dije en cierta ocasión y me gustaría reiterarlo también ahora, creo de verdad que en este mandato la mayoría de ciudadanos podemos estar muy orgullosos tanto de la práctica totalidad de los ediles que forman parte del equipo de gobierno como de los que conforman la oposición -algunos de los cuales realizaron ya una excelente labor en el pasado mandato con la popular Catalina Cirer-. Si me apuran, incluso estoy dispuesto a hablar un poquito bien -sin tampoco llegar a excederme, claro- de Eberhard Grosske. Pero es por Paco Donate, por Paco, por quien siento una especial debilidad. Me gustan su manera de ser, su vitalidad, su optimismo, su capacidad de trabajo, su inteligencia, su creencia en que las cosas -con la participación de todos- pueden ir siempre un poco hacia mejor. Todos los grandes filósofos han dedicado páginas memorables a hablar sobre la amistad, de Platón a Michel de Montaigne, de Santo Tomás de Aquino a Kant. Decía Aristóteles en su Ética a Nicómaco que la amistad “es lo más necesario para la vida”, y añadía que la oportunidad de hacer el bien “es la más ejercitada y la más laudable hacia los amigos”.  Por ello, Aristóteles y otros grandes filósofos han relacionado siempre la virtud y la bondad con la amistad verdadera. Al pensar en mi buen amigo Paco Donate, también filósofo, no se me ocurre equiparación mejor ni más certera.

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07 2010

¿Se ha vuelto ‘independentista’ el PP?

Desde hace ya algún tiempo, en la política balear parece que no ganamos para sustos o para sobresaltos, dependiendo de cada caso o situación. “Quan no és una cosa, és una altra, i jo ja començ a estar un poc cansada”, que diría mi madre. El último motivo de angustia y de congoja, al menos para determinadas personas, parece haber sido el hecho de que en algunos municipios de Mallorca, el PP ha votado a favor o se ha abstenido en la votación de una propuesta impulsada por la plataforma nacionalista Avançam, en la que se dice que se está a favor de la autodeterminación -en su sentido más amplio- y de la posibilidad de poder contar con una ley que regule los referéndums en Baleares. Personalmente, considero que el PP debería de haber seguido en este caso las directrices fijadas previamente por la dirección nacional y haber votado siempre en contra de esa moción, a no ser que en el texto de dicha propuesta se hubieran introducido algunos cambios significativos y no del tipo “de acuerdo con la legalidad vigente”, pero honestamente considero también que una votación de estas características no tiene, en estos momentos, mayor importancia, y que no cabe tampoco sacar las cosas de quicio ni preocuparse por la posibilidad de un hipotético giro ideológico de carácter extremista entre los populares de la Part Forana. No me imagino, por ejemplo, a ninguno de todos esos concejales “díscolos” participando en la manifestación del 30 de diciembre y gritando “In-inde-independència”, mientras portan banderas estelades y reniegan de España. Afortunadamente. Y no me imagino tampoco a la actual Ejecutiva del partido en Baleares, con José Ramón Bauzá al frente, reclamando la independencia o promoviendo la anexión a unos hipotéticos Països Catalans. Y ni siquiera me imagino una situación así en el PSOE balear ni en parte de UM e incluso del PSM, Los Verdes e Iniciativa de Izquierdas. Afortunadamente. Desde hace ya algunos años, a veces pienso que la principal misión de parte de los actuales dirigentes políticos y de los medios de comunicación parece ser crear problemas donde no los había y no resolver o empeorar los que sí existían ya previamente, cuando no mirar hacia otro lado cuando algunos intereses concretos u ocultos pueden verse perjudicados, mientras la convivencia y el espíritu de tolerancia parecen ir degradándose a marchas forzadas en casi todo el Estado español. Aunque, por supuesto, siempre hay excepciones, claro. El brillante polemista y miembro del PP catalán, Aleix Vidal-Quadras, hacía ayer referencia, en su blog en La Gaceta, a la citada propuesta de Avançam en un artículo en el que combinaba, una vez más, ironía e inteligencia, por desgracia muy poco habituales en el columnismo de hoy. De dicho artículo, yo matizaría que, en mi opinión, el “fichaje” de Maria de la Pau Janer no le costó las elecciones a su formación en Baleares, como él afirma, primero, porque el Partit Popular obtuvo en las Islas de media casi un 47 por cien de los votos en las autonómicas y municipales de 2007, y segundo, porque es razonable pensar que parte del electorado del PP estuvo en desacuerdo no sólo con el mencionado “fichaje”, sino también con algunos aspectos concretos de la gestión del gobierno de Jaume Matas. Además, visto lo visto después, con la aparición de diversos casos de presunta corrupción, es razonable pensar que, vote uno a quien vote y tenga uno la ideología que tenga, fue bueno que el PP pasase hace tres años a la oposición, aunque seguramente habría sido quizás igualmente bueno que lo hiciera también al mismo tiempo UM, y no dos años y medio después. Por otra parte, a diferencia de lo que afirma Vidal-Quadras en su escrito, no considero que lo que el PP pueda haber hecho en algunos municipios con su apoyo a la citada propuesta de Avançam haya sido “pisotear aquellos principios y valores que su base social más fiel y motivada considera sagrados”. Coincido plenamente con él, sin embargo, en que siempre que sea posible es mejor intentar evitar ciertas veleidades más o menos románticas, aunque si el PP finalmente no vuelve a gobernar en 2011, creo que no será por su apoyo puntual y matizado a esas mociones, sino por razones mucho más profundas, como los casos de presunta corrupción en que se ha visto envuelto -y no sólo en la pasada legislatura-, la situación de crisis y de división aún no resuelta en Palma o las tensiones internas existentes entre las diferentes familias del partido en el Archipiélago, que creo que se remontan poco más o menos a los años ochenta (del pasado siglo) y que aún no han sido del todo superadas. “Quan no és una cosa, és una altra”, sí, y la verdad es que muchas personas que han votado o suelen votar casi siempre al PP creo que empiezan a estar ya un poco cansadas.

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07 2010

La imposible tranquilidad posible

En nuestra vida cotidiana, casi todo parece conjurarse a veces para que no podamos tener un mínimo de silencio y de tranquilidad, ni siquiera en los pequeños templos budistas que a menudo quisiéramos que fueran nuestras propias casas. Las molestias y los ruidos de casi cualquier clase y condición, que a veces parecen ser infinitos -como los universos posibles o nuestros propios problemas económicos-, no sólo se producen en verano, época bulliciosa por excelencia, sino también en muchos otros momentos del año, aunque es en la estación estival cuando esa conjura contra nuestra paz interior parece tener siempre más éxito. Nuestros dos mayores enemigos en estos meses veraniegos suelen ser las llamadas telefónicas de carácter comercial y la presencia casi constante de la música a un volumen excesivo. Por lo que respecta a las campañas de publicidad a través del teléfono, son cada vez más numerosas y más agresivas, y aunque nosotros digamos ya desde el primer momento que tal o cual oferta no nos interesa o que no disponemos en ese instante del tiempo necesario para poder seguir charlando, la persona que se encuentra al otro lado del teléfono no suele darse por aludida y nos sigue hablando como si nada de las virtudes de la oferta que su empresa ha puesto en marcha. El monólogo de la persona que está al otro lado del teléfono suele concluir cuando nosotros, muy amablemente, le comunicamos a esa persona que nos disculpe pero que vamos a colgar de inmediato. A veces, en lugar de una llamada, recibimos una visita en casa. Alguien toca al timbre, abrimos confiadamente, y la persona que tenemos ante nosotros nos pregunta si ha habido algún cambio en la facturación del recibo de nuestro teléfono recientemente. Apenas unos instantes después, y sin que nos demos cuenta, ya nos está suscribiendo un contrato con otra compañía telefónica, que nosotros acabamos rechazando con la misma cortesía con la que antes rechazamos una oferta semejante a través del teléfono. En cuanto a la música puesta a todo volumen, rara es la persona que no sufre o padece este problema, que suele darse en la mayor parte de barriadas e incluso de fincas de cada ciudad. Las dos variantes posibles son la del vecino que nos demuestra la gran calidad y potencia de su nuevo equipo de música, y nos da a conocer además todos los últimos grandes éxitos de la música rap o house durante buena parte del día, y la del conductor que estaciona su coche justo debajo de casa y nos demuestra la gran calidad y potencia del equipo de música de su vehículo, al mismo tiempo que escucha exactamente esos mismos grandes éxitos a un volumen absolutamente brutal y demencial, mientras espera a alguien, quizás a ese mismo vecino, que por desgracia casi siempre suele tardar un poco en bajar. En situaciones así, de nada sirve pedir muy amablemente a esas personas, al vecino o al conductor -o a ambos a la vez-, que, por favor, bajen el nivel sonoro de su equipo, para que nuestros tímpanos o nuestros nervios no acaben saltando en mil pedazos, porque o bien no nos harán ningún caso o bien se molestarán tanto con nosotros que podrían acabar agrediéndonos físicamente, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta que alguien que no se da cuenta de lo mucho que está molestando o que si se da cuenta, no le importa en absoluto, suele tener comportamientos y reacciones que podríamos encuadrar en el amplio, misterioso y casi inacabable campo de las psicopatías. Por estas y otras razones, a veces es durante el verano cuando más pueden llegar a acentuarse nuestras tristezas y melancolías, y también nuestros problemas auditivos, incluso aun en el caso de que uno practique en casa y fuera de casa la religión budista.

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07 2010

Y además no viene Obama

El actual presidente norteamericano me cae muy bien, por las políticas que pretende llevar a cabo en su país y por el respeto que muestra siempre hacia todo lo relacionado con los derechos humanos, así que cuando ayer se apuntó en diversos medios la posibilidad de que el demócrata Barack Obama podría venir a España la próxima semana a pasar unos días de vacaciones a Marbella, acompañado de su familia, lo cierto es que me alegré muchísimo, y más cuando también se apuntó que Obama podría tal vez hacer una escapada a Mallorca para encontrarse con nuestros Reyes antes de regresar a Estados Unidos. Sin embargo, al parecer finalmente sólo vendrá Michelle Obama a nuestro país, y aún no está confirmado que vaya a reunirse con Don Juan Carlos y con Doña Sofía en la isla, que ahora más que nunca creo que necesitaría salir en los medios de comunicación por alguna noticia positiva, para intentar dejar un poco atrás las continuas informaciones sobre crisis institucionales o sobre imputaciones, presuntas malversaciones de fondos y medidas cautelares que se vienen dando a conocer de forma casi ininterrumpida desde hace unos dos años. Últimamente, nada parece salirnos bien, incluso lo que en un principio sí nos había salido así, como fue la clasificación del Real Mallorca para la Europa League. Con su decisión de dejarnos fuera, ya ni siquiera la UEFA parece querer ayudarnos un poquito. A nivel de todo el Estado, las cosas parecen ir un poco mejor, al menos por lo que respecta al resto de clubs de fútbol de Primera División que sí podrán participar en alguna competición europea, porque por lo que se refiere a la crisis económica y a la situación política, y a las tertulias sobre la crisis y sobre la situación política, andamos casi todas las comunidades más o menos a la par, es decir, más o menos casi todas igual de mal. En la edición digital del diario ABC de hoy, José Manuel Nieves firmaba una muy interesante información en la que nos explicaba que algunos científicos se están tomando muy en serio la “inquietante posibilidad” de que el Universo esté dentro de un devorador de materia. Nieves titulaba su información con una pregunta retórica y al mismo tiempo también muy concreta, ¿Vivimos dentro de un agujero negro?, pregunta que los españoles podríamos contestar diciendo que, si se exceptúan los deportes, no hay ninguna duda de que la respuesta en el caso de nuestro país podría ser perfectamente que sí. Y en el caso de Baleares, ni siquiera podríamos salvar ya el fútbol. Yo ya no sé hacia dónde mirar. Y además no viene Obama.

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07 2010

El Día de los ex enamorados

Desde hace años, los enamorados de todo el mundo tienen un día específico dedicado única y exclusivamente a ellos mismos, el 14 de febrero, que la mayor parte de parejas suelen celebrar normalmente con románticas cenas a la luz de la luna, o con románticos paseos también a la luz de la luna, o con románticos regalos que, en principio, no necesariamente tienen que ser entregados igualmente a la luz de luna, sobre todo si ese día hay luna nueva o hace mucho frío y además llueve o incluso a lo mejor también truena. La suerte de estar enamorados y ser a la vez correspondidos es que cualquiera de esas tres posibilidades de celebración románticas pueden hacerse efectivas no sólo el Día de San Valentín, sino también cualquier otro día del año, entre otras razones porque cuando uno está enamorado suele estarlo, normalmente, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre, incluidos también los años bisiestos, aunque de vez en cuando pueda haber algún que otro posible pequeño altibajo anímico, seguramente casi del todo inevitable. Si los enamorados, que ya de por sí son personas afortunadas, tienen su propio día, ¿no creen ustedes que deberían de tenerlo también los ex enamorados, o incluso a lo mejor más de uno? Nuestra propia experiencia o la de las personas más próximas puede servir para darnos cuenta de que el grupo de los ex enamorados suele ser siempre muy amplio, y por tanto poco uniforme y homogéneo, pues en él podemos encontrar parejas que continúan juntas pero que ya no están enamoradas ni se aman, así como personas que estuvieron enamoradas de alguien a lo mejor incluso durante años, pero que al no ser nunca correspondidas finalmente se desenamoraron, o personas que tal vez por una mala experiencia dejaron de creer en el amor y que desde entonces no han encontrado a nadie que les haya podido hacer cambiar de opinión. Incluso es posible que una misma persona haya pasado por cada uno de esos tres estados o a lo mejor por dos o por otros a lo largo de su propia vida. Si al final, pese a esas diferencias que pueden existir en las causas y en el proceso de desenamoramiento, se decidiera fijar un único Día de los ex enamorados, las personas que reunieran esa condición tendrían, al menos, un buen motivo para hacerse un regalo a sí mismas, ya que, en principio, resulta coherente y también razonable pensar que nadie más decidiría hacerles un obsequio en una fecha tan señalada, no sólo porque aun sin querer podría suponer ahondar un poco más en la herida, sino también porque entre el momento en que se hizo la compra y el momento en que fue entregado el regalo, el receptor podría haber pasado de nuevo a la condición previa que prometió o juró, o ambas cosas a la vez, que nunca más volvería a intentar recuperar, la de romántico y suspirante enamorado.

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07 2010

Zapatero acaba de cumplir diez años

Nuestro querido presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cumplió ayer diez años, diez años como secretario general del PSOE, quiero decir, y me alegró ver que parece haber superado ya la “depre” que le atenazaba hace apenas algo más de un mes, cuando nuestro querido ex presidente del Gobierno, Felipe González, llegó a afirmar que veía a su partido sumido en una “depre colectiva” y a Zapatero “golpeado por la realidad de la crisis”. Ayer, sin embargo, volvimos a encontrarnos al Zapatero de siempre, al de toda la vida, al Zapatero que unos llamarían optimista, otros ingenuo y otros algunas cosas tal vez un poco peores, al político seguro de sí mismo que, sin embargo, parece vivir en realidad en otro país, por no decir en otro mundo. “Estamos mucho mejor de lo que parece y lo vais a vivir”, afirmó ayer ante sus compañeros de partido, al parecer sin ponerse colorado y sin que le creciera tampoco la nariz. Cuando le escucho decir frases como ésa o muy parecidas, siempre pienso que nuestro presidente es como una especie de niño grande, un niño con la mentalidad de un chavalín de diez años, los mismos que lleva dirigiendo el partido, que se quedarían en sólo seis en el caso de la dirección -por llamarla de algún modo- de nuestro país. Cuando somos niños, solemos ver las cosas de un modo muy diferente a como las solemos ver luego de adultos, y pienso que eso a veces es bueno, porque hay en la etapa infantil una credulidad y una capacidad de fabulación que suelen ir perdiéndose poco a poco conforme vamos cumpliendo años, y que seguramente no deberían de llegar a perderse nunca del todo. El problema puede surgir cuando esa credulidad y esa capacidad de fabulación se mantienen absolutamente intactas en la madurez y cuando quien las mantiene es el presidente del gobierno de una nación. Seguramente, Zapatero debió de ser en su infancia un niño siempre alegre, fantasioso y optimista, del mismo modo que yo fui, en cambio, un niño mayormente melancólico, sensible y reservado, lo que no me impidió ser también a ratos un niño alegre, fantasioso y optimista, pero, ya digo, sólo a ratos. Zapatero parece haber superado ya su reciente “depre” y también su partido. Me alegro. De verdad. Me gusta verles a ambos contentos. Ahora ya sólo hace falta que quienes superemos nuestra profunda “depre” seamos los casi 46 millones de españoles restantes, los que cada día que pasa nos sentimos más y más afectados por esta crisis que a veces parece no acabar nunca. Aunque me temo que para que podamos acabar saliendo finalmente a flote, necesitaremos contar algún día con un dirigente que sea algo más que un ya talludito niño grande.

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07 2010

Jaume Matas tiene más amigos que yo

Suele decirse que quien tiene un amigo, tiene un tesoro, afirmación que en situaciones personales de especial dificultad debe de tener, seguramente, aún mucho mayor sentido. Me he acordado esta tarde de esa sentencia tras conocer que nuestro ex presidente autonómico, el popular Jaume Matas, tiene en estos momentos más de 40 amigos, bueno, al menos en Facebook, en donde acaba de abrir una página, aunque lo cierto es que yo siempre he desconfiado un poco de que los amigos que se proclaman como tales en esta red social o en otras lo sean efectivamente o lo acaben siendo finalmente de verdad. Quizás sea porque aquí me vence a veces mi punto un poco misántropo o porque siempre he creído que los amigos de verdad, en Facebook o fuera de Facebook, casi siempre se pueden contar sólo con los dedos de una mano, y añadiría que normalmente nos suelen sobrar además varios dedos de esa misma mano. En cualquier caso, entre esos autoproclamados amigos de Jaume Matas no debe de encontrarse, muy posiblemente, la señora que hace unos días le insultó en el aeropuerto de Barajas, ni tampoco nadie de la Fiscalía Anticorrupción ni, por supuesto, el juez José Castro, quien, a tenor de cómo redacta los autos del “caso Palma Arena”, debe de pensar que, en realidad, lo más correcto sería invertir los términos del citado refrán y decir, más bien, que “quien tiene un tesoro, tiene un amigo”. Siguiendo con mis cábalas, pienso que entre los mencionados amigos de Matas en Facebook, seguramente no debe de haber tampoco ninguno de los periodistas que durante años enaltecieron y jalearon sin medida ni contención al ex líder popular para, de la noche a la mañana, pasar a condenarle y a crucificarle luego sin la más mínima piedad ni compasión. Es también muy poco probable que entre esos amigos se encuentren militantes o votantes del PP que en algún momento depositaron su confianza en Jaume Matas, o alguno de los ex altos cargos imputados en estos momentos en casos de presunta corrupción. ¿Quiénes deben de ser, pues, esos nuevos amigos de Matas? Lo desconozco, pero lo cierto es que me gusta que los tenga -y lo digo en este caso sin el más mínimo asomo de ironía-, porque sabernos de verdad queridos, sobre todo en los momentos en que nos podemos sentir más abandonados, olvidados o solos, puede contribuir a que intentemos esforzarnos por ser cada día un poco mejores. Las amistades de conveniencia, que en el mundo de la política y en del periodismo suelen ser la gran mayoría, por no decir casi todas, ni suelen ser amistades ni, a la larga, suelen resultar tampoco nada convenientes, sino todo lo contrario. Esta sería mi primera gran conclusión, y la segunda sería que es posible que ustedes tengan muchos más amigos que Jaume Matas en Facebook, aunque lo que sí es seguro de verdad es que, al menos en Internet, él tiene ya muchos más amigos que yo.

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07 2010

La vocación literaria del juez Castro

Desde que el juez José Castro dictó su primer auto contra el ex presidente autonómico balear, el popular Jaume Matas, la expectación ante cada nuevo auto o cada nueva interlocutoria del magistrado ha sido siempre muy grande, pero no tanto por las decisiones tomadas con respecto a Matas o al PP, que también, sino por el estilo con el que todos esos textos suelen estar redactados, en donde son frecuentes las argumentaciones o las reflexiones irónicas, cínicas o sarcásticas, algunas de ellas, hay que reconocerlo, especialmente ingeniosas o brillantes, al menos literariamente hablando, claro. De hecho, yo diría que desde hace unos pocos meses nos ha salido a todos los columnistas, tanto a los integrados que triunfan en las ediciones de papel como a los outsiders que fracasamos en las ediciones digitales, un duro competidor en el arte de escribir, aunque no sabría decir en qué ámbito, si en el género de la ficción o en el de la no ficción, aunque es posible que las sentencias y los autos sean a veces una especie de sabio compendio de ambos. Si en lugar de dedicarse a la justicia, José Castro hubiera optado en su juventud por dedicarse profesionalmente a la literatura o a la filosofía, no tengo ninguna duda de que más pronto o más tarde hubiera acabado llamando la atención, cuando menos por su profundo y radical escepticismo. Aunque ya dice el refrán que nunca es tarde si la dicha es buena o si la dicha llega, que nunca acabo de estar del todo seguro de cuál de las dos conclusiones es la correcta con respecto a la dicha. Es también cierto, no obstante, que en la actualidad existen en nuestro país algunos magistrados que compaginan su trabajo en los tribunales con su vocación ensayística o divulgativa, que suelen hacer efectiva bien a través de artículos en diarios y revistas, o bien incluso publicando en alguna ocasión algún libro. En estos casos puntuales y concretos, las sentencias y los autos que redactan dichos jueces no suelen llamar prácticamente nunca la atención, a no ser que formen parte del Tribunal Constitucional y que hablen del Estatut de Catalunya, en cuyo caso se disparan también los índices de expectación, de lectores y de audiencia. Por otra parte, es igualmente cierto que, en general, los textos de carácter jurídico no suelen destacar casi nunca por la brillantez de su prosa, que a veces es incluso algo confusa y enmarañada, algo que, para intentar ser de verdad justos, yo creo que ocurre también hoy en día con los textos de buena parte de los articulistas de mayor éxito en nuestro país, lo cual debería de ser considerado, al menos en principio, como estilísticamente un poco más preocupante, incluso yo diría que como una pequeña falta, sin alcanzar por supuesto en ningún caso la condición máxima de delito ni exigir tampoco la imposición de ninguna medida cautelar, por mucho que puedan estar corrompiéndose al mismo tiempo nuesto ánimo y el lenguaje, y por mucho que en ocasiones pueda parecernos casi todo un fraude.

21

07 2010

La espera en el amor

No hay quizás días más felices y radiantes en nuestras propias vidas que aquellos en que empezamos a estar enamorados de alguien, de alguien que consideramos como un ser muy, muy especial, y en que intuimos también que esa persona concreta puede estar igualmente enamorada de nosotros. Días así suelen vivirse normalmente por vez primera casi siempre en la adolescencia, pero en ocasiones pueden darse también en la edad adulta, o incluso un poco más allá, en plena madurez, con la misma intensidad que en los años de la primera juventud. En esos momentos de profundo enamoramiento, nuestra sensibilidad a todos los niveles suele ser extrema, por lo que podemos pasar en apenas un segundo de la euforia más absoluta a la desesperación más profunda con tan sólo una palabra o un gesto inesperado. Esa desbordada sensibilidad parece impregnarlo a veces casi todo, como si pensar en esa persona y cerrar los ojos o tenerla físicamente ante nosotros tuviera el poder casi, casi, milagroso de hacer desaparecer nuestros problemas, nuestros miedos o nuestras inseguridades. Seguramente, los instantes mejores y al mismo tiempo también peores de esa situación afectiva especial son aquellos en que aún no sabemos si finalmente seremos correspondidos o no, cuando existe todavía como una especie de indefinición y sólo podemos fiarnos entonces de nuestras pequeñas o grandes intuiciones, unido quizás todo ello también al miedo a equivocarnos o incluso a meter la pata, que es un sentimiento que suele darse sobre todo en el caso de las personas más tímidas o reservadas. En estos tiempos actuales en que casi todo pasa o sucede casi siempre de un modo demasiado rápido o fugaz, incluida la amistad o el amor, que al final muy posiblemente no acaban siendo tales, resulta sin duda apasionante y sorprendente que puedan transcurrir semanas, meses o incluso años antes de que pueda llegar a hacerse finalmente efectiva una relación de amor entre dos personas que sin duda se quieren, personas que durante un periodo más o menos largo de tiempo habrán vivido una etapa irrepetible hecha de esperas, de sueños, de dudas, de temores, de ensimismamientos, de suspiros, de buenos y malos momentos, de miradas perdidas, hasta la llegada -si finalmente llega- del primer abrazo, de la primera caricia, del primer beso. Implícita o explícitamente, todos somos conscientes, o llegamos a serlo en algún momento, de la fragilidad de la vida, lo que supone que incluso el amor más maravilloso no pueda llegar a ser, al menos en principio, para siempre, inamovible y eterno, porque nosotros mismos no lo somos, al menos igualmente en principio, pero en toda vida hay o puede haber algunos momentos en que casi nos olvidamos de ello, en esos días felices y radiantes en que esperamos la llegada del amor y en que el amor, a su vez, también nos espera.

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07 2010

Vuelve el CDS, pero no es mi querido CDS

En los años ochenta y noventa del pasado siglo voté casi siempre al CDS en las distintas elecciones que se celebraron entonces, como he recordado ya en alguna ocasión, tanto por mi gran admiración política y personal hacia Adolfo Suárez como por la ideología que dicho partido defendía mayoritariamente entonces, que era el social-liberalismo. Durante varios años, el CDS fue el tercer partido más votado en España, pero, como es sabido, a principios de los años noventa entró en una profunda crisis como partido y de pérdida masiva de votos, de la que ya nunca se llegó a recuperar. De hecho, yo diría que el CDS ha sido desde entonces un poco como el Guadiana, que aparecía y desaparecía misteriosamente en las sucesivas convocatorias electorales, sin que en realidad supiéramos muy bien cómo, cuándo ni por qué. Incluso su prevista integración en el PP, aprobada en 2005 en el XI Congreso Nacional, acabó finalmente como “el rosario de la aurora” o como “sa processó de sa moixeta”, para decirlo muy suave y elegantemente. En este contexto, yo mismo había propuesto alguna vez a mi compañero y amigo Javier Jiménez -también antiguo cedeísta convencido- refundar el partido algún día, algo que ya no será necesario, pues este fin de semana he leído en la prensa que el CDS vuelve de nuevo, al menos en Balears, aunque me temo que este CDS ya no es mi CDS, del mismo modo que nosotros, los centristas de entonces, seguramente no somos tampoco ya los mismos. Volver a utilizar unas siglas históricas o marcar distancias tanto con el PSOE como con el PP, no significa necesariamente que un partido vaya a aportar nada nuevo en el actual panorama político actual, no sólo porque en el PP y en el PSOE y en otras formaciones hay personas realmente muy válidas, sino porque la idoneidad de las ideas que uno defiende a nivel teórico se acaban demostrando siempre sólo en la gestión del día a día. En este sentido, creo que resulta por ejemplo poco relevante, al menos para mí, quién pueda haber estado mejor o peor en el Debate sobre el estado de la nación, si José Luis Rodríguez Zapatero o Mariano Rajoy, porque ya sabemos, hablando más en general, que ser un buen orador no es incompatible con ser un mal gobernante, o viceversa, aunque puestos a soñar, lo que uno quisiera es poder contar algún día con un buen presidente que además fuese un buen orador, o con un buen orador que además fuese un buen presidente, hombre o mujer. En cualquier caso, me alegra de verdad que vuelva el CDS, aunque ya no sea mi antiguo y querido CDS, aquel que hizo que me sintiera bien y un poco menos solo en la defensa ilusionada de Adolfo Suárez, de la tolerancia, de la convivencia y, por supuesto, del centrismo.

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07 2010