Alexander Fleming

Una zona de Palma por la que últimamente suelo pasear de nuevo con una cierta frecuencia es la Plaça Alexander Fleming, que es un espacio de la ciudad que creo que desde siempre me ha gustado, desde los ya lejanos tiempos en que en sus inmediaciones se encontraba el ya desaparecido y mítico Cine Capitol, en donde recuerdo haber visto, entre otras, películas como ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, de Pedro Almodóvar, o Lo importante es amar, de Andrzej Zulawski. Esta plaza me gusta mucho empezando ya por su mismo nombre, el de aquel gran científico británico gracias al cual millones de personas han podido salvar sus vidas en estas últimas décadas, incluido yo mismo, gracias a su maravilloso descubrimiento de la penicilina. Así que si Alexander Fleming no hubiera existido, no hubieran llegado a existir tampoco los duendes, los duendes de esta columna y de esta ciudad, quiero decir. Lo que, en cambio, sí creo que hubiera llegado a existir, y de hecho existe desde hace ya muchos años en esta plaza, es una pequeña pista polideportiva descubierta en la puede jugarse al futbito y al baloncesto, algo que a veces se hace al mismo tiempo, sobre todo al caer la tarde, y que en ocasiones crea imágenes curiosas o divertidas. Y mientras los hermanos o las hermanas mayores practican uno u otro deporte en esa pista, o simplemente miran qué sucede sentados en las graderías laterales, los más pequeños pueden divertirse en las dos zonas de juegos infantiles o en el tiovivo que también hay en la plaza, ubicados muy cerca de un diminuto kiosco en el que, pese a sus muy reducidas dimensiones, es posible encontrar todo lo que un niño o una niña -o incluso unos adultos algo golosos- pueden querer en un momento determinado: un helado o unas golosinas. En la plaza hay también varias cafeterías, cada una de ellas seguramente con sus propios clientes fieles o habituales, y varios bancos de madera en los que también es posible sentarse durante un ratito para descansar o para meditar, para pensar tal vez, cuando las cosas no nos van muy bien, en que “qué he hecho yo para merecer esto”, o para pensar quizás, con independencia de cómo nos vayan o nos puedan ir las cosas en nuestro quehacer diario, en que, efectivamente, “lo importante es amar”.

Acerca del autor

admin

Otras entradas por

Sitio web del autor

03

06 2010

1 Agregá los tuyos ↓

El comentario superior es el más reciente

  1. Catalina Coll i Marí #
    1

    QUINA CASUALITAT,ARA MATEIX VENC DE LA PLAÇA ALENXANDER FLEMING ,ON HI VIU LA MEVA MARE,I ON JO HI VAIG VIURE MOLTS D´ANYS I LA DESCRIPCIÓ D´AQUESTA L´HE TROBAT MOLT ENCERTADA.SALUTACIONS