Los entrenadores educados

La ansiedad y la gran presión que parecen vivirse cada vez más en muchos ámbitos de nuestra sociedad y de nuestra vida cotidiana para obtener resultados inmediatos, en medio de una competitividad cada vez mayor, se trasladaron hace ya algún tiempo al mundo del fútbol, sobre todo entre los equipos llamados grandes, aunque también en los más humildes, tantas veces preocupados por su posible descenso a Segunda División o acuciados por todo tipo de problemas y de urgencias económicas incluso en sus mejores años. Pensemos, sin ir más lejos, en nuestro querido Real Mallorca, que este año ha hecho una temporada deportiva sin ninguna duda excepcional, al mismo tiempo que económicamente parece encontrarse en una situación casi al límite, como todos sabemos muy bien. Las urgencias de los denominados normalmente como equipos grandes suelen ser, en cambio, muy otras. En nuestro país, una temporada sin que el Barça o el Real Madrid ganen un título, suele ser considerada siempre como un rotundo fracaso por parte de sus respectivas directivas y de una parte de la prensa, aunque no necesariamente por parte de la afición, que en muchos casos se muestra más comprensiva y más tolerante ante la falta de buenos resultados si cree que no son responsabilidad única ni exclusiva del entrenador o de algunos jugadores concretos. Este parece ser el caso del Real Madrid en la temporada que acaba de terminar, con la rescisión del contrato a Manuel Pellegrini, a quien yo considero de verdad como un gran entrenador, opinión que me consta que comparten también muchos madridistas aun ahora. Recuerdo que apenas iniciada la temporada ahora recién concluida, ya se cuestionaba a Pellegrini en determinados medios de comunicación y se cuestionaba incluso su posible continuidad para la siguiente temporada, y pienso que así debe de resultar sin duda muy difícil poder trabajar, y más en un club sin duda tan complejo como es el Real Madrid. El nuevo míster del conjunto blanco podría ser finalmente Jose Mourinho, que sin duda tiene virtudes como entrenador, pero de quien a mí personalmente me molestan mucho sus formas y su carácter provocativo, que cae además muchas veces directamente en la mala educación. Pellegrini es, en cambio, una persona extremadamente educada, que además considero que ha tenido siempre una gran, gran paciencia con algunos periodistas… y también con algunos jugadores. En este sentido, en el del respeto y la educación, pienso que es una gran suerte poder contar con personas así entrenando un club, y estoy pensando también ahora en otros grandes entrenadores a nivel deportivo y buenas personas en su modo de actuar y de comportarse, como Pep Guardiola, Miguel Àngel Lotina, Quique Sánchez Flores, Juan Manuel Lillo o nuestro querido Gregorio Manzano, aun con sus momentos puntuales de enfado. En un mundo futbolístico cada vez más competitivo y despiadado, en donde aún no ha empezado una temporada y ya se piensa de inmediato en la siguiente, a quienes amamos de verdad el fútbol nos gusta poder contar en nuestros respectivos clubs con entrenadores y jugadores que entre sus virtudes reúnan, además de la de ser buenos e íntegros profesionales, la de ser también respetuosos y educados.

Acerca del autor

admin

Otras entradas por

Sitio web del autor

18

05 2010

La publicación de comentarios está cerrada.