Rafel Durán

Cuando dentro de unos años se mire hacia el pasado, hacia lo que ahora es nuestro presente, seguramente se podrá ser mucho más ecuánime y justo a la hora de valorar los acontecimientos políticos vividos tanto en la anterior legislatura como en la que acabará dentro de unos pocos meses, y me gustaría creer que entonces habrá también una sincera autocrítica por parte de los propios medios sobre ciertos excesos periodísticos habidos en estos años, que, en mi opinión, en ningún caso fueron movidos por el derecho y el deber de informar, que de todas maneras no justificarían en absoluto dichos excesos, sino por fines tan tristes y ruines como la búsqueda del morbo a cualquier precio para intentar vender unos pocos ejemplares más o ganar medio punto de audiencia, el propósito de intentar hundir y humillar a la competencia tuviera ello el coste humano que tuviera o las ansias de venganza y de vendetta de determinados medios y periodistas contra quienes heroica y valientemente nunca se quisieron someter a ellos. Entre las víctimas de esta manera de hacer periodismo yo situaría al ya ex regidor popular del Ajuntament de Palma Rafel Durán, al que conocí y empecé a apreciar ya en el pasado mandato, cuanto era teniente de alcalde de Esports i Joventut del consistorio palmesano, labor que a mi juicio y estoy casi seguro de que también a juicio de muchos ciudadanos y entidades merecería una calificación de entre notable y notable alto, rozando casi el sobresaliente. Una nota semejante o incluso algo superior en algún caso concreto pondría yo a otras áreas municipales en el pasado mandato, que presidió la popular Catalina Cirer, aunque también es cierto que en otras áreas mi nota sería, en cambio, algo más baja o incluso bastante más baja, incluido, ay, algún suspenso. Aun así, mi nota global final hubiera sido positiva, en el sentido de que la ciudad estaba progresando adecuadamente. De Rafel Durán valoraba muy especialmente su gran capacidad de trabajo, su talante centrista, su fina y sutil ironía y su carácter afable, y me disgustaba un poco en cambio, sobre todo en el actual mandato, que, por ejemplo, yo veía a Catalina Cirer muchísimo más durancista que no a él cirerista, o que a veces tuve la impresión de que quiso tener como aliados a periodistas o a compañeros de partido que, en mi opinión, no le hacían ningún bien ni a él ni, en general, tampoco al PP. Pero es sólo una impresión, y como tal sometida también a una posible refutación. Hay periodistas que se jactan casi a diario de que tienen muchos amigos entre la clase política, supuesta amistad que no sabría decir hasta qué punto puede ser verdadera y no fruto, en realidad, de respectivos y utilitarios intereses mutuos, pero sí podría decir que de todas formas ese no sería mi caso, pues yo ni siquiera tengo muchos amigos fuera de la política. Si por amigo entendemos, dentro y fuera de la política, a alguien que se preocupa por nosotros cuando las cosas nos van bien y sobre todo cuando no nos van tan bien -y viceversa, claro-, a alguien con quien existe una relación de admiración y de respeto mutuo, a alguien que nos aprecia no porque seamos en un momento determinado periodistas -o políticos- sino sólo porque de verdad nos aprecia, en este sentido, quizás el único sentido verdadero, siempre consideré a Rafel Durán como amigo mío. Es innegable que durante un tiempo su vida y su propia labor política han estado marcadas por unas imágenes que están aún en la mente de todos, imágenes terribles que, no obstante, por sí mismas no prueban ni demuestran nada, pues será la Justicia la que, en último término, deberá dictaminar qué ocurrió realmente en el llamado “caso Palma Arena”. Yo aún confío y espero que ese dictamen sea finalmente favorable a Rafel Durán, como también confío y espero que esas imágenes se disuelvan un día ya para siempre en las difusas nieblas del pasado, para que al recordar al ya ex regidor popular del Ajuntament de Palma recordemos, sobre todo, todas las cosas buenas que hizo por nuestra ciudad. Yo al menos así lo haré, del mismo modo que recordaré y valoraré también siempre el haber podido contar con la amistad y el afecto de Rafel Durán.

Acerca del autor

admin

Otras entradas por

Sitio web del autor

05

03 2010

1 Agregá los tuyos ↓

El comentario superior es el más reciente

  1. JuanMa Gómez #
    1

    Semejante redacción no merece por mi parte mayor aportación que la de suscribir su contenido y co-agradecer al autor y al predicado. Un abrazo Rafa con “estilo”, un saludo Josep Maria. “Vale Quien Sirve”