Los visitantes

En los nuevos diarios digitales es posible saber casi al segundo cuántos lectores y lectoras va teniendo cada información y por supuesto también cada columna, como por ejemplo ésta de los ‘duendes’. En mi caso, la mayor parte de visitantes suelen entrar en el blog entre primera hora de la mañana y el mediodía, momento a partir del cual veo que casi siempre suele decaer un poco el ánimo lector, sobre todo, ay, a la hora de la siesta. Por la tarde, los visitantes suelen ser, normalmente, ya algo menores en número, si bien en ocasiones el ritmo vuelve a incrementarse un poco en torno a las ocho, para volver a ser de nuevo pausado, o muy pausado, o -ay- extremadamente pausado hasta el final de la jornada. En el primer mes desde que regresaron los ‘duendes’, por ahora sólo en formato digital, podríamos hacer ya un primer balance estadístico sobre sus resultados, cuya principal conclusión creo que sería que, al menos por ahora, los artículos de política tienen siempre muchos más visitantes que los que hablan únicamente de sentimientos, algo que a mí a veces me entristece un poco, porque lo que a uno le gustaría de verdad es que rompieran siempre todas las estadísticas los artículos que hablasen sólo del amor, o del desamor, o de los propios recuerdos. Tal vez, cuando empiece a disminuir el número de personas imputadas, de dimisiones y de distintos casos de presunta corrupción, algo que a medio plazo no parece aún del todo posible, la situación se irá normalizando poco a poco también a nivel lector, y es posible que volvamos a tener deseos de leer artículos en donde, como en las películas y las novelas que a mí más me gustan, el amor triunfa siempre. Otro dato curioso que ha llamado mi atención en esta nueva etapa digital es que el diario tiene visitantes a lo largo de toda la noche, incluso de madrugada, incluidos también los ‘duendes’, pues casi cada día, en torno a las dos de la madrugada, suele haber casi siempre entre cinco y diez personas que han entrado ya en el blog. Uno, en el fondo, quisiera creer que es porque esos visitantes tienen la ilusión de que haya ya un nuevo artículo o porque son fans incondicionales, aunque me temo que, muy posiblemente, los motivos no sean exactamente éstos y sean quizás muy otros, como por ejemplo saber si volveré a criticar de nuevo a un político muy concreto y determinado -hoy no lo haré- o decidir leer porque quizás en ese momento dichos visitantes no puedan dormir y busquen alguna lectura que pueda ayudarles a poder conciliar por fin el sueño. Pero sea por unas razones o sea por otras, la verdad es que cada vez que veo que hay un nuevo visitante me pongo siempre muy contento.

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03 2010

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  1. Una Admiradora #
    1

    Hola, es evidente que con las nuevas tecnologás estamos todos a disposición del gran ojo que todo lo ve, y con la estadística en la mano de visitas tu has podido llegar a esa conclusión que te entristece. Yo a diario leo tu columna, a mediodia normalmente, y te puedo decir que no espero los artículos de política, que los he leído y comparto tu opinión muy acertada en todos ellos, aunque no me gusta hablar de política. Yo pertenezco al grupo de fans incondicionales, como ya te he señalado en ocasiones anteriores, y cada día entro con la ilusión de que nos hayas contado una vivencia, un sentimiento, la necesidad de un abrazo, la melancolía, de lo que pudo ser y no fue, de la infancia, de una canción o una película ….. tantos temas tan sencillos y cotidianos que cuando se ven a través de tus escritos se viven de otra manera. Los sentimientos son algo primario, son parte de nuestra persona, la esencia de una vida completa. A los señores políticos nos los han impuesto y ellos se han dado carta blanca para coger todo lo que les viene en gana….y tenernos de espectadores atónitos ante el descaro de sus hechos, pero nunca se llevarán nuestros sentimientos.

  2. loli #
    2

    Pep los sentimientos nobles son los que nos perfeccionan,humanizan y nos convierten en seres civilizados y sensatos.Son los sentimientos los que hace posible el acercamiento entre personas dispares y encontradas.Siempre tiene razón el corazón que late con impulsos de bondad y mejora nuestra existencia,cultivemos esos sentimientos nobles que son curativos y evitan la ira,el odio,la traición o venganza,que enferman tanto nuestra mente.Nuestros politicos deberian recapacitar más sobre lo que realmente les hace sentir bien y no dejarse llevar tanto por la avaricia.Un abrazo Pep