Cuéntame

“Cuéntame cómo te ha ido/ en tu viajar por ese mundo de amor…”. Así empezaba la versión original de la canción Cuéntame, que creo que data de 1969 y cuyos intérpretes originales eran el grupo Fórmula V. Esta canción se hizo de nuevo muy popular hace unos pocos años en las voces de Ana Belén y de su hijo David San José, a raíz del estreno de la hoy ya absolutamente mítica serie ‘Cuéntame cómo pasó’, si bien una parte de la letra de la canción originaria fue modificada para adaptarla al contenido y al espíritu de lo que se cuenta en esta gran serie de Televisión Española. Para mí, las dos versiones están realmente muy bien, pero para mí la de Fórmula V tiene una magia especial, ya desde sus primeros acordes, con las inconfundibles notas de un órgano electrónico dando paso a la voz solista de Paco Pastor, a la batería y a las guitarras eléctricas. Además, Cuéntame es la canción de Fórmula V que más me gusta, y al mismo tiempo la considero personalmente como una de las mejores canciones de la historia de la música pop española. Cuando empezó a sonar en todas las radios del país y en la televisión, yo tenía entonces cinco añitos muy bien llevados, y, por lo que recuerdo ahora, ya en aquel momento mis inclinaciones musicales parecían dirigirse claramente hacia la música pop y los boleros, aunque aún no entendiera muy bien por qué se puede llegar a sufrir tanto por amor. Al cotejar ahora las letras de las dos versiones de Cuéntame, podemos observar que uno de los cambios más curiosos entre la versión originaria y la actual es que en la primera la conclusión final era claramente pesimista -“Cuéntame cómo te ha ido,/ no has conocido la felicidad”-, mientras que en la nueva versión dicha conclusión parece estar aún abierta a cualquier posibilidad, y, por tanto, hay en ella una especie de esperanza implícita -“Cuéntame cómo te ha ido,/ si has conocido la felicidad”-. De este modo, parece como si al hablar de los recuerdos del amor, fuera siempre mucho más difícil haber podido llegar a encontrar la felicidad, mientras que al pensar en los recuerdos personales de la propia infancia, con sus buenos y sus malos momentos, parece que el balance final podría llegar a ser, en muchos casos, que seguramente fuimos más o menos felices, quizás porque aún desconocíamos cuánto se puede llegar a sufrir por amor, o tal vez porque aún no lo habíamos vivido personalmente, y sólo sabíamos de ese extraño dolor por las canciones y por los cuentos tristes de hadas y duendes.

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03 2010

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  1. loli #
    1

    Me has hecho reir cuándo dices que tenias cinco años bien llevados,eres la monda.

  2. Toni #
    2

    Bueno, ahora tienes alguno más, pero también bien llevado… Un abrazo!