Deseando amar

Entre los diversos géneros cinematográficos, podríamos decir que existe uno que nunca ha sido reconocido como tal, que sería el de los amores contenidos, que sin duda es el que a mí más me gusta, el que nunca me cansaría de ver ni de contemplar. Y películas para mí ejemplares en ese sentido serían Lo que queda del día, de James Ivory, Tierras de penumbra, de Richard Attenborough, Enamorarse, de Ulu Grosbard, o La habitación verde, de François Truffaut, entre otras maravillosas películas. Y también Deseando amar, de Wong Kar-Wai, que no había llegado a ver hasta hace unas pocas semanas. Dos personas que no se atreven a amar pasean juntas por las calles de Hong Kong en una noche de verano de 1962, pero podrían ser también dos personas que pasean hoy mismo, o tal vez mañana, o en una noche no muy lejana, por las calles de esa gran ciudad asiática o de nuestra propia ciudad. Suena la música, quizás una canción de Nat King Cole en castellano o cualquier otra canción romántica que tal vez hasta ese mismo instante desconocíamos. Unas manos que se rozan o se tocan casi sin querer, con timidez. Dos miradas profundamente melancólicas, que a veces parece que no se atreven casi a mirar. Una cena. Un paseo. Una charla sobre literatura en una habitación. Unas pocas palabras dichas siempre en voz baja. Y muchos silencios. Una luz suave, de noche, bajo la lluvia. Una ráfaga de viento. Un abrazo. Unas lágrimas. Una despedida. El temor, o quizás el destino, que parecen impedir un nuevo y definitivo reencuentro. Y un árbol al que poder contar un día nuestro secreto, al que hablar de nuestro gran amor, quizás de nuestro único amor. Cada lugar guarda siempre, de algún modo, la memoria próxima o lejana de una historia secreta, de una historia personal, que normalmente solemos desconocer. Cada lugar nos dice siempre, de alguna manera, que en algún momento hubo en ese mismo lugar dos personas que alguna vez se amaron. Cada uno de nosotros suele guardar también siempre en su interior sus propios secretos, secretos que no sabemos si desaparecerán cuando lo hagamos también nosotros o si, en cambio, vivirán tal vez para siempre, aunque sea en otro tiempo, en otro espacio, en otro lugar, en un lugar en donde aún sea posible seguir deseando amar.

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09

02 2010

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  1. 1

    ¡Ah! Quina gran pel·lícula. M´encanta, és una de les meves preferides. La recoman molt.